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Caballo Mallorquín

El caballo de Pura Raza Mallorquina es una raza equina autóctona de las Islas Baleares, con máxima concentración en la isla de Mallorca, como su nombre indica, que se encuentra actualmente considerada en peligro de extinción, debido a su escaso censo y a la gran erosión genética sufrida por la población en los pasados siglos por la continua introducción de genes exóticos por cruzamiento con razas importadas.

El Caballo Mallorquín dispone, desde el año 1989, de Libro Genealógico gestionado por la Asociación Española de Criadores y Propietarios de Caballos de Pura Raza Mallorquina.

Hay muchas razas de caballos, pero pocas son tan útiles y únicas como el Mallorquín. Aquí hemos reunido todos los detalles puntuales que necesitas conocer si quieres dedicarte a criarlo.

OrigenEspaña
Alzada1,50 – 1,65 m
StudbookStudbook (PDF)
Asociacióncavallmallorqui.es

Origen del caballo Mallorquín

El origen del caballo Mallorquín ha tenido muchas explicaciones. La más aceptada sugiere que es un descendiente directo del Menorquín. Este último habría llegado en grupos a Mallorca, donde al reproducirse dio lugar a la raza.

Dicha teoría se ve sostenida por el rol que ha tenido Mallorca en la historia. Se sabe que fue un lugar de paso frecuentado por romanos, bizantinos, cartagineses y muchas otras poblaciones. Una de ellas pudo haber desarrollado la crianza.

De cualquier manera, lo cierto es que el Mallorquín se siguió reproduciendo. Pero se hizo tantos cruces que se comenzó a perder la raza original. Así, en la década de los 70’s estuvo cerca de extinguirse. Por suerte, se encontró un ejemplar puro, que sirvió para reproducirse.

En el año 1989 este caballo fue reconocido por la Jefatura de Cría Caballar. Con eso alcanzó el estatus de raza autóctona. Desde entonces, y con un poco de trabajo, se ha logrado crear yeguadas enteras. Aunque su centro oficial sigue siendo Mallorca.

Características

El caballo Mallorquín comparte algunas de sus características con otras razas. Una de ellas, como cabría esperar es el Menorquín. Pese a ello, es fundamental que las conozcas:

Capa unicolor

Los caballos de esta raza son negros por naturaleza. Es de hecho un rasgo distintivo que permite reconocer a un ejemplar genuino.

En la capa existe un brillo muy particular. El mismo resalta especialmente cuando la luz del sol cae sobre el cuerpo del caballo. Para muchos esta característica es la que hace tan elegante al Mallorquín.

Ojos y pecho

El pecho de los mallorquines es muy ancho, si bien no es muy profundo. Por su lado, los ojos son oscuros, casi tanto como el pelaje.

Alzada regular

La alzada de los mallorquines depende mucho del género del ejemplar. En el caso de las yeguas, el promedio es de 1.50 metros. Los varones, en cambio, suelen oscilar entre los 1.60 y los 1.65 metros en total.

Cruz definida

La cruz en esta raza está perfectamente definida. En igual medida alberga una buena parte de toda la musculatura del animal.

Grupa inclinada

Hay en la grupa del Mallorquín un pequeño grado de inclinación. Es una de las áreas más largas de todo el cuerpo.

Cabeza alargada

Esta característica es una de las que más asemeja el Mallorquín al Menorquín. Su cabeza tiene una forma muy alargada y también un gran tamaño.

Orejas peludas

Las orejas de estos caballos suelen estar llenas de abundante pelaje. Su diseño es un tanto puntiagudo. Permanecen erguidas todo el tiempo gracias a lo pequeñas que son.

Cola y crin

La crin de los mallorquines tiene aún más pelaje que las orejas. Lo mismo sucede con la cola, que se encuentra insertada bastante abajo.

Cuello ancho

El cuello en estos caballos es tan ancho como el pecho. Además de eso, posee una longitud considerable.

Cabeza

Alargada y descarnada, más bien grande, perfil ligeramente convexo.

Temperamento

Los mallorquines tienen un temperamento tranquilo. Son prácticamente incapaces de actuar con violencia. Esa docilidad los hace especialmente aprovechables para quien no tiene experiencia con los caballos.

Videos del Caballo Mallorquín

Usos

En los tiempos antiguos los caballos mallorquines fueron aprovechados para labores militares. Estuvieron muy presentes en las guerras, principalmente por su fuerza y su resistencia.

Con el paso del tiempo y el cese momentáneo de las guerras, hubo criadores que hallaron otro uso. Ahora los mallorquines servían para la cría mular. Para esto se cruzaba a las yeguas con los burros de Mallorca.

Asimismo, esta raza fue eficaz para el trabajo rural, puesto que resultaba barato mantenerla. Pero todo eso ha cambiado, y en la actualidad está más presente en cabalgatas, desfiles y paseos de carros antiguos. A veces se le utiliza en la doma.

Cuidados del Mallorquín

Como ya dijimos, mantener a estos caballos es sencillo. Su cuidado no requiere nada especial. Quizás lo que sí es importante es revisarlos con gran frecuencia.

Dado el carácter que tienen, se mantienen en silencio incluso sintiendo dolor. Así que revísalos para verificar que nada los molesta.